Suipacha: tras 9 meses de cierre, la empresa láctea La Suipachense vuelve a producir
La Justicia de Mercedes autorizó el alquiler de las instalaciones y maquinarias a la firma Compañía Láctea Suipacha. Por tal motivo, la empresa volverá a la producción luego de haber estado cerrada durante nueve meses y declarada en quiebra a principios de este año
La histórica planta láctea La Suipachense, ubicada en la localidad de Suipacha, volverá a la producción. Tras más de nueve meses paralizada y declarada en quiebra, el Juzgado Civil y Comercial de Mercedes -a cargo del juez Leandro Julio Enríquez- autorizó el alquiler de la fábrica, sus maquinarias y sus marcas a la firma Compañía Láctea Suipacha S.A., cuyo titular es el empresario Pablo Acsi.
Tras meses de inactividad y dificultades económicas, la Justicia mercedina decretó la quiebra de la empresa a principios de 2026. La medida impactó de lleno en alrededor de 140 trabajadores y sus familias.
Durante 9 meses, los trabajadores, junto a sus familias, el gremio, los vecinos y el apoyo de Municipio de Suipacha continuaron con la lucha y generaron las condiciones para que la planta pudiera volver a producir.

La nueva firma operadora, la Compañía Láctea Suipacha S.A., prevé como plan inicial procesar 50.000 litros diarios de leche -una quinta parte de la capacidad histórica de 250.000 litros- y reincorporar entre 25 y 30 trabajadores en una primera etapa. La operación arrancará con tres líneas: leche entera en envase tetra, yogur y leche en polvo (esta última con potencial exportador). La quesería, uno de los rubros más emblemáticos de la marca, quedará para una fase posterior.
Antes de producir, la empresa deberá atravesar una etapa de acondicionamiento técnico y tramitar las habilitaciones ante los organismos de control. El Municipio de Suipacha anticipó gestiones conjuntas con ministerios provinciales para agilizar los registros.
El contrato incluye el predio, las maquinarias y las marcas Lácteos Conosur y La Suipachense. Los ingresos generados por el alquiler serán depositados en una cuenta judicial y destinados al pago parcial de los acreedores.

Fundada como cooperativa en 1947, La Suipachense se transformó en una de las industrias más representativas de la ciudad. A lo largo de más de 70 años, la firma generó empleo y desarrollo económico para cientos de familias de Suipacha y la región. Posteriormente, la planta atravesó una crisis terminal luego de pasar a manos privadas, primero asociada a la chilena Lácteos Conosur y luego bajo el control del grupo Maralac.
A mediados de 2025, apenas procesaba 40.000 litros diarios, con líneas paradas y cortes de gas y luz por falta de pago. La deuda al momento de la quiebra superaba los $8.000 millones en cheques rechazados, y la paralización dejó sin trabajo a 140 empleados, golpeando duramente a una localidad de apenas 12.000 habitantes.





